Prueba: Kia Niro

El nuevo Kia Niro hizo su debut en el pasado Salón de Ginebra de 2016, y es el primer modelo de Kia que se ofrece únicamente en versión híbrida gasolina-eléctrico.

Frau Automóviles nos ha cedido una unidad para realizar una prueba dinámica.

La plataforma del Niro es totalmente nueva, y está dotada con una serie de tecnologías medioambientales y con una nueva generación de sistemas de propulsión híbrido. El sistema de propulsión consiste en un motor 1.6 GDI (inyección directa de gasolina), una batería de iones de polímero de litio, un motor eléctrico de 32 kW (43,5 cv) y una caja de cambios de seis velocidades con doble embrague. Cuenta con unas emisiones de CO2 de  88 g/km (ciclo homologado), y un consumo homologado de 3,8 litros a los 100 km (para la versión con llanta de 16″.

Mide 4.355 mm de largo, 1.805 mm de ancho y 1.535 mm de alto; por tanto, es más pequeño que el nuevo Kia Sportage y su planta es mayor que la de un Cee’d de cinco puertas. En España el Kia Niro está disponible en ocho colores y una selección de llantas de 16 y 18 pulgadas.

Manos al volante:

Una vez dentro,  alegra comprobar la calidad de los plásticos blandos, a la postre de mejor calidad y con menor problemas a largo plazo (ruidos y desajustes) que los plásticos duros. Encuentro muy fácilmente la postura de conducción correcta para mí; el Niro ofrece unos centímetros extras en altura que ayudan a mejorar la visibilidad.

El espacio interior es enorme, detrás pueden viajar tres adultos cómodamente y el maletero nos ofrece 421 litros de capacidad. Está clara la vocación familiar y/o viajera del Kia Niro. Llama la atención el freno de mano, ya que en este caso es de «pie», al igual que en alguna marca germana y en muchas americanas. El cambio en todas las versiones es el mismo (afortunadamente): un estupendo cambio automático (y secuencial) que nos hace la vida al volante muchísimo más fácil.

El Kia Niro cuenta con seis marchas reales, y un cambio muy rápido y eficiente. En modo automático, las marchas suben y bajan sin que apenas te percates de ello de una manera muy cómoda y agradable.  Al tomar el control del cambio nos percatamos de que la respuesta del motor es inmediata, y con suficiente contundencia.

Sin ser un coche deportivo, ni pretenderlo, nos hemos divertido con él negociando curvas en las carreteras que rodean Palma.

dsc_1998Con el selector del cambio en automático, el  Niro trabaja en lo que la marca denomina como modo ECO. Un modo en el que se busca maximizar el consumo. En ese modo, además, la dirección cuenta con un tarado más blando y muy suave. Al colocar el selector del cambio en modo secuencial el  Niro trabaja en modo Sport. Un modo en el que la dirección se endurece, y en el que sí nos encontramos con una dirección que aporta confianza como para afrontar curvas muy cerradas a un ritmo más alto, marcando de manera excelente (y un poco sorprendente) la trayectoria que seguirá el coche. El centro de gravedad tan bajo debido a las baterías es de gran ayuda a la hora de diseñar un coche dinámico.

El consumo medio obtenido al final de la prueba fue de 5,1 litros, cifra irrisoria y más teniendo en cuenta que si bien no excedimos ningún límite legal, condujimos alegres y sufrimos varias retenciones.

La versión básica, el acabado Concept está disponible con los descuentos que aplica la marca y sin contar con el Plan Pive, con un precio desde 19.985 euros